SINGULARQUÍA es el don de la Libertad del Humano para hacer el Bien y el servicio de amor al prójimo, se llega a través de la conexión con el Infinito Árbol del Libre Albedrío Vida Primigenia, origen del único e infinito potencial energético de Amor/Luz que permite volver al Ser Singulárquico, tomando conciencia de cómo activar de nuevo la conexión abandonada, y penetrar singulárquicamente en el Árbol del Libre Albedrío de la Infinita Vida Primigenia que genera Sutil Luz que infunde exuberancia, para crear material y socialmente el Paraiso de la Singularquía de Amor/Luz.
Cualquier Humano que tenga una mínima conciencia debería saber que si no está dispuesto a comprometerse en defender la Libertad, entonces:
O el individuo está poseído por la ignorancia que aprisiona y atonta, introducida en parte por la sociopatía educativa y encarcelado por no haber aprendido a aplacar al SuperEgo despiadado que confunde y lía a través de la conciencia artificial y lentamente nubla la sabiduría de la Verdad,
O socialmente ha ido degenerándose despreciando los valores de amor Humano, vendiendo la Libertad para hacer el Bien por una hibridación que debilita la dignidad e impone enormes miedos: soledad, enfermedades, muerte..etc, entregándose a la voluntad de Satanás y a adorar al materialismo: sistema financiero, casa, coche, servicios esclavizantes… de productos poderosos y únicos sin contenido de amor, fabricados con dinero vacuo y tirano fruto del robo de una inapropiada, excesiva y engañosa valoración, profesando una desnaturalizada obediencia ciega a un mando superior, cierra voluntariamente los ojos se desentiende del maltrato, para falsamente ocultar la resposabilidad de producir daño a los humanos, cuya dignidad de éstos no acepta ser parasitada, sino seguir cocreando el Amor del Libre Albedrío.
El resultado es que el que pierde la voluntad de la Libertad se convierte en un Siervo humanoide por haberse salido del camino de la Singularquía, tanto por desconocimiento consciente o inconsciente, y haber abrazado la mentira, deslumbrado por la apariencia, entregándose y dependiendo psicopáticamente de que otros endemoniados le liberen o viviendo emocionalmente se enclaustra, según el desarrollo adoptado en la hibridación, en la choza de la Jungla del Artefacto Algorítmico Artificial, lugar en donde el terrorismo gobernante, con la mercenaria élite oligárquica de los Oscuros, marcan el objetivo para que el humano termine en BioBot y sea un Instrumento productor de alimento con una actitud psicobélicosa.
Si se vende la singularidad y uno se deja hibridar consciente o inconscientemente, esa vida termina atrapada en la psíquica envoltura del demiurgo. No podrá conocer la tremenda potenciación del Singulárquico: armonía, serenidad, calma, bondad, dulzura, fortaleza, claridad, percepción, amor, luz… cuyo abandono es un desprecio a la Libertad y sin ninguna apología de sutil Luz al prójimo. Él que no acomete la defensa de la Libertad ha descartado ser un guerrero implacable de respetada frialdad, de templanza de acero, de la brillantez del diamante, potencia y valores que hubiesen sido desveladamente percibidos y se le hubiesen manifestado, al ir activando la propia supraconciencia Singulárquica que conecta con el Infinito Árbol del Libre Albedrío, la fuente que retorna al Humano al Amor que marca un camino limpio que permite ser transparente ante tantos demonios que rodean al Humano y con la infinitud adquirida deshacer el Simulador endemoniado en el que se está preso y ser socialmente cocreador del Paraiso de la Singularquía.